La última reunión paritaria entre la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Río Grande y el Gobierno de la provincia de Tierra del Fuego culminó sin acuerdo, dejando en evidencia las tensiones en torno a la pauta salarial para los empleados públicos.
Carlos Margalot, Secretario de Finanzas de ATE Río Grande, detalló en ((La 97)) Radio Fueguina los puntos centrales del encuentro, en el que participó el ministro de Economía provincial, Francisco Devita.
Según dijo, el Gobierno ofreció un aumento del 3% para febrero y un 1.5% para marzo, propuesta que fue rechazada por el sindicato al considerarla insuficiente para cubrir las necesidades de los trabajadores en una provincia con un costo de vida elevado.
“Ellos habían ofrecido en la última mesa un 3% para el mes de febrero y un 1.5% para marzo. Se estancó lo que es el mes de febrero, no quisieron poner un poco más de porcentual”, explicó Margalot, quien señaló que, con un salario inicial de 680 mil pesos para los empleados públicos, un aumento del 3% representa menos de 20 mil pesos, cifra que no alcanza para compensar el impacto de la inflación y el alto costo de vida en Tierra del Fuego. “Tratamos de hacer entender lo que es la necesidad, lo que es vivir en Tierra del Fuego”, agregó.
El dirigente sindical también criticó los datos de inflación proporcionados a nivel nacional, calificándolos de “mentirosos” y argumentando que no reflejan la realidad local. “Estos datos de inflación, enero un 2.2%, totalmente mentiroso, porque volvió a aumentar la carne, por ejemplo, aumentó el combustible, aumenta todo todos los meses”, afirmó. Margalot sostuvo que estas cifras condicionan las negociaciones paritarias y pidió al Gobierno provincial que no se base en los parámetros nacionales, ya que no representan la situación específica de Tierra del Fuego.
A pesar de no haber alcanzado un acuerdo, las partes mantuvieron el diálogo abierto y acordaron revisar el aumento del 1.5% previsto para marzo en una nueva reunión a principios de ese mes. “Quedó el diálogo y la mesa abierta para modificar lo que sería ese 1.5% de marzo”, indicó Margalot, quien expresó su esperanza de que se logre un porcentaje más acorde a las necesidades de los trabajadores. Además, destacó que el Gobierno provincial planteó la posibilidad de revisar el 3% ofrecido para febrero, aunque no se llegó a un consenso antes de que se liquidaran los salarios.
Margalot también se refirió a las dificultades financieras que, según el Ministerio de Economía, habrían limitado la capacidad de ofrecer un aumento mayor. “Febrero, siempre ponen mucho hincapié en la entrada de dinero a través del presupuesto, goteo. Supuestamente lo que fue enero y febrero no hubo una recaudación”, explicó. Sin embargo, el sindicalista cuestionó esta postura, afirmando que “la plata, la recaudación, siempre está y siempre depende de ellos para nosotros”.
El aumento salarial implementado por decreto es una medida que, según Margalot, no es habitual y que podría derivar en acciones gremiales. “Cuando vos directamente sacás por decreto un incremento salarial, automáticamente se inicia alguna acción gremial”, advirtió. El sindicato planea realizar asambleas informativas para explicar a los afiliados las razones detrás de esta decisión y los desafíos que enfrentan en las negociaciones.
Finalmente, Margalot mencionó que ATE participará activamente en las discusiones legislativas relacionadas con el presupuesto provincial y otros temas que afectan a los trabajadores, como la caja jubilatoria y el acceso a medicamentos. “El tema es justamente que no estuvo presupuestada una pauta salarial para el 2025”, señaló, anticipando que las negociaciones continuarán siendo complejas en los próximos meses. Mientras tanto, el sindicato mantiene su reclamo de aumentos que reflejen la realidad económica de la provincia y las necesidades de sus afiliados.
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