Esta nueva reserva ocupa una superficie de 3.102.005 hectáreas y comprende una zona costera, que posee la diversidad biológica más rica de todo el litoral argentino, así como importantes sitios para la reproducción, cría e inmigración de diversas especies de aves y mamíferos, subrayó la Unesco.
En ella vive la colonia de pingüinos de Magallanes más numerosa de todo el planeta, que suma casi un 40% del total mundial de esa especie marina.
Toda la zona tiene una densidad por habitante muy baja y solo hay una pequeña ciudad, Camarones, en la que el 5% de la población permanente está integrado por grupos étnicos autóctonos, de mapuches y tehuelches, detalló la Unesco.
La mayor parte del territorio, agregó, está ocupada por explotaciones rurales y ranchos dedicados a la cría de ovinos y que la producción de lana “es la actividad económica más importante”, seguida de la pesca, el turismo y la recolección de algas marinas.
Las Reservas de la Biosfera son “lugares de aprendizaje del desarrollo sostenible destinados a buscar y promover soluciones locales a desafíos globales”, para la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Comprenden ecosistemas terrestres, marinos o costeros donde se intenta conciliar junto con la población local la conservación de la biodiversidad y su uso sostenible.
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