En una entrevista con Radio Fueguina, Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur de Tierra del Fuego, analizó con crudeza las repercusiones del discurso del presidente Javier Milei en el acto del 2 de abril, donde planteó la necesidad de preguntar a los isleños su deseo sobre la soberanía. Dachary no dudó en calificar las declaraciones como «el mayor retroceso diplomático de la historia argentina» y un regalo inesperado a la estrategia del Reino Unido.
«Lo que dijo el presidente Javier Milei echa años y años de la tradición diplomática para atrás», afirmó Dachary. «El Reino Unido, consciente de que el colonialismo no tiene más lugar en el mundo, apuntala la idea de llamar ‘pueblo’ a los habitantes de Malvinas para apelar al derecho de autodeterminación. Pero ese principio solo aplica a pueblos originarios, no a una población implantada como la de las islas, que ocupan nuestro territorio desde 1833».
El funcionario fue contundente al señalar que la Cancillería británica busca desde hace décadas que la comunidad internacional reconozca a los malvinenses como un «pueblo» para justificar la creación de un «tercer país satelital» al Reino Unido. «Eso fue lo que le regaló el presidente ayer», afirmó. «No es un error ingenuo: ningún diplomático, ni siquiera el menos preparado, podría haber avalado semejante declaración. Es dispararse en el pie».
Dachary recordó que la Resolución 2065 de la ONU establece que la disputa es bilateral entre Argentina y el Reino Unido, y que la opinión de los isleños “es irrelevante». Sin embargo, advirtió que el gobierno actual retrocede al invocar su voluntad: «¿Te imaginas al primer ministro británico diciendo en Londres que quiere consultar a los argentinos si desean recuperar su integridad territorial? Eso fue lo que pasó aquí».
El secretario luego también criticó la incoherencia del discurso oficial: «Este es el presidente que idolatra a Margaret Thatcher, que habla de ‘inquilinos’ en Malvinas y que festeja con un asado negar aumentos a jubilados. No es un hecho aislado: en 18 meses hubo decenas de señales de entrega».
Ante este escenario, Dachary confirmó que desde Tierra del Fuego impulsarán un comunicado del Observatorio Malvinas y gestiones urgentes en el Consejo Federal de Relaciones Exteriores. «Lo de ayer fue grave: no se admite otra calificación que no sea la de un error histórico», insistió.
Cerrando con emotividad, Dachary cuestionó el cierre del acto presidencial con el grito ‘¡Viva la libertad, carajo!’: «Mi padre es veterano, tengo familiares que murieron. No podés tener semejante falta de respeto. Fue una de las cosas más penosas que van a quedar en la historia». Su advertencia final resonó como un llamado de atención a un gobierno que, según él, «subestima la causa más sagrada de la Argentina».
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