«Dear Roger Waters, we will be honoured by your presence in Tierra del Fuego, inspired by your ongoing commitment to peace and your fight against colonialism and all kinds of injustice in our world». El mensaje, en inglés, fue redactado por el secretario de Malvinas, Andrés Dachary.
Significa, en básica traducción a nuestra lengua, una invitación al histórico líder de Pink Floyd para que visite el fin del mundo y que desde aquí continúe con su cruzada (nada nueva) en favor de la soberanía argentina sobre las islas.
Conocida es la devoción de Waters en estos temas, en una posición que tuvo su primer declaración oficial en 2012, cuando recorrió Sudamérica con su gira The Wall.
«¿Son británicas o son argentinas?», preguntó un periodista de la televisión chilena que lo entrevistó con motivo de su visita a ese país, en relación a la disputa por las Malvinas, y la respuesta fue clarísima.
«Creo que deberían ser argentinas», disparó. Y profundizó luego sobre su posición respecto del dominio imperialista inglés.
«Fueron usadas por una cuestión política, primero por Margaret Thatcher y ahora por David Cameron. No hay nada que les guste más que ir al Parlamento y pararse con la mano en la cadera diciendo ’Las islas Falklands son británicas y siempre lo serán porque es algo primordial. Mientras ellos quieran ser británicos… una mentira’», arremetió.
«Estoy todo lo avergonzado que pueda estar por nuestro pasado colonial», continuó, y agregó: «No me enorgullece que durante los últimos 150 años el sol nunca se haya puesto en el Imperio Británico y hayamos estado afuera violando, ocupando y robando todo lo que pudiéramos de todo el mundo, lo más posible. Eso es lo que no me enorgullece de ser británico», abundó.
A la invitación a Waters se sumó Alicia Castro, quien agregó, por la misma vía: «Te daremos la bienvenida a Argentina querido Roger Waters. El Gobernador Gustavo Melella se complace en invitarte a Tierra del Fuego, cerca de nuestras Islas Malvinas, para trabajar juntos en contra del colonialismo».
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