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Chicos que Crecen

Triana Aguirre, y el camino para encontrar la Fonoaudiología

El segmento radial del programa «Un Gran Día» trae la historia de una profesional de la voz que se formó en Córdoba y regresó a su ciudad para ejercer.

La profesional inició la carrera de Fonoaudiología en el año 2012, pero previamente había cursado desde el 2009 en la Universidad Universidad Nacional de Córdoba. “Después de 2 años y medio de, por ahí, replantearme algunas cosas y, por mi pasión por la voz y por el canto sobre todo, es que decidí arrimarme a esta profesión que la abrace desde el primer momento”, indicó la fueguina en declaraciones a ((La 97)) Radio Fueguina.

“En realidad yo siempre me dediqué a cantar, de hecho tenía un recorrido con el folklore en los primeros años, por 2005, dónde empecé a presentarme en el Pre Cosquín y el tema del canto sobre todo viene muy ligado a mí hace muchos años”, relató la licenciada, y agregó que “después plantearme el ámbito laboral para poder ejercer en el plano de la voz o de también de acercarme a artistas y cantantes, me empezó a vislumbrar la carrera”.

En conversación con Marita Romero, la fonoaudióloga señaló que “justo conocí a alguien que estudiaba Fonoaudiología y me empezó a decir todo lo que yo podía hacer en relación a la voz, así que fue también la forma de aprender yo sobre mi propia voz y hoy por hoy puedo trasladar eso de mi pasión a profesionales de la voz que no necesariamente vienen con alguna patología real, sino que por ahí vienen por un entrenamiento”.

“La verdad que fue muy apasionante para mí, tengo muchos pacientes de todo tipo de edades, pero abundan mucho locutores y locutoras, cantantes, profesionales de la voz en ese sentido, después personas que, por ahí, se dedican a la actuación, docentes, que tienen que ver con la voz ocupacional y de todo tipo, describió Aguirre. 

La riograndense trabaja actualmente en el Sanatorio Fueguino, junto a otros tres especialistas: “Me encuentro trabajando en lo que es un servicio, que está el cabezado por un otorrino, en el Sanatorio Fueguino, y trabajamos tres fonoaudiólogas, dos que se dedican al área de audiología, que comprende todo lo que tiene que ver con implantes y equipamientos, y una de las profesionales que se dedica a la rehabilitación vestibular, y yo que me dedico al área de la voz específicamente”.

La primaria la realizó en la Escuela 23 y la secundaria en el CIERG. “Lo que me pasó fue que en una primera instancia yo sabía que quería algo relacionado con lo cultural, con el arte o algo de eso, siempre me gustó la música, pero no me animaba a estudiar música, no utilizo ningún instrumento, me sigo dedicando a eso igual de todas maneras cantando -explicó la fonoaudióloga-; aparte yo había hecho mi pasantía en el área de Comunicación y Prensa del Municipio y ahí empecé como a tener más acercamiento quizás a lo que es un comunicador social, locutoras, locutores que he conocido, y la verdad que hubo un profesor puntual que nos preguntó buen día cómo nos imaginamos de acá 10 años siendo comunicadores”. 

“Para mí fue una pregunta muy esencial y fue motivo de la decisión final. No me encontraba por ahí desarrollándome en la radio, en la tv, no era lo que yo por ahí aspiraba y, de repente, me encontré con la carrera de Fonoaudiología, que en un principio también me costó tomar la decisión porque yo había salido de una modalidad del secundario quera la Economía, así que no tenía tanto alcance y conocimiento sobre todo en biología, ciencias naturales, y todo lo relacionado a mi profesión, pero la verdad es que también debo decir que uno a veces uno le da en a la tecla, y yo puedo decir que en noviembre de ese primer año, yo ya tenía todas mis materias, todos mis finales, adentro”.

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