La bonificación a desocupados, sin embargo, avanzó en silencio la semana pasada. Para el arranque de esta semana se esperaba su ratificación y la publicación de una normativa que dispusiera una reasignación de partidas por cerca de 500 millones de pesos para hacer frente al beneficio. En la convocatoria a la que accedió este diario figuraba como “incompatibilidades” para percibirlo el cobro de seguro por desempleo, pensiones no contributivas, jubilaciones, ingresos por relación de dependencia así como las condiciones de empleador, monotributista o autónomo, trabajador del servicio doméstico o beneficiario de planes sociales o programas de empleo.
En los equipos técnicos encargados de su implementación llamó la atención que las primeras órdenes para organizar el pago señalaran que el grueso de los bonos irían destinados a distritos gobernados por Cambiemos: la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, Mendoza, que la semana que viene elegirá gobernador para los próximos cuatro años, y Jujuy.
En la actualidad todos los planes asistenciales son administrados por el Ministerio de Desarrollo Social, de Carolina Stanley. Se calcula que hay al menos 450 mil planes en todo el país. La novedad, en este caso, es que la tramitación recayera en el área de Producción y Trabajo.
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