Roma, consolidado futbolísticamente en los últimos años como principal escollo de la Juventus, también aspira al crecimiento institucional. Por esa razón, James Pallotta, dueño de la entidad, se decidió por la construcción de un nuevo estadio, que le pondrá fin a la localía compartida con Lazio en el Olímpico. Aunque hace tiempo se trabaja en los permisos del ayuntamiento, hoy se dieron a conocer en sociedad las imágenes del proyecto que costaría cerca de 600 millones de euros.
El escenario, pensado para 52 mil espectadores, se estrenaría en la primavera de 2018, o al menos eso planean las autoridades del club. De hecho, anhelan comenzar con las obras a mediados de este año, después de resolver cada uno de los aspectos legales que involucran a la construcción.
La principal novedad del reducto será su inspiración en el mítico e imponente Coliseo Romano, el anfiteatro que representa un auténtico ícono del Imperio de la Edad Antigua. El mismo tendrá una estructura exterior de piedra envejecida y el interior presentará tres bandejas, albergando 8 mil plazas VIP.
El estadio estará situado a 9 kilómetros del centro de la ciudad, a orillas del Río Tíber, y formará parte de un complejo de tiendas, restaurantes y centros de ocio y entretenimiento, además de la nueva ciudad deportiva del equipo. Se utilizará para conciertos musicales, se podrá arribar en dos líneas de trenes y abarcará 7 mil cocheras para automóviles.
Aún es una incógnita qué hará Lazio con el tradicional Olímpico, teniendo en cuenta que podría inclinarse por una remodelación profunda o incluso preferir una nueva casa.
Comentarios