Si Colón tenía alguna esperanza de revertir la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana, ese deseo se esfumó con el correr de los minutos en una noche accidentada en Asunción del Paraguay. El equipo de Roberto Sensini cayó 2-1 con Cerro Porteño y terminó con dos menos después de un hecho muy confuso con la Policía local.
La tarde en la cancha de Cerro Porteño arrancó esperanzadora para el Sabalero. Al minuto, Emmanuel Gigliotti cabeceó un centro al área local y empató la serie. Pero a Colón no le alcanzaba para clasificar por haber recibido dos goles como local (2-1 para los paraguayos en Santa Fe).
Ese empuje se fue disminuyendo con el correr del partido y Cerro llegó al empate. Fue Roberto Nanni, el ex Vélez, el que convirtió cuando se jugaban los 11 minutos. Con ese gol, a Colón sólo le servía hacer dos tantos más o uno para ir a penales.
La ilusión de la clasificación se terminó a los 24 del complemento. Dos Santos anotó el 2-1 para Cerro y un rato después, a los 31, una serie de incidentes liquidó el sueño sabalero. La hinchada visitante reaccionó ante la provocación de los locales, la Policía comenzó a disparar balas de goma contra los argentinos y el partido se detuvo por un buen rato.
Al momento de reanudar el fútbol, el árbitro Darío Ubriaco tomó una decisión polémica. Tras los incidentes, tomó nota de la reacción de los jugadores Diego Pozo (agredió a un civil que estaba en la tribuna y a un policía) y Caire (escupió a los uniformados) y los expulsó, dejando al conjunto argentino con dos hombres menos.
El fútbol siguió con la tribuna visitante vacía, pero nada cambió. Iván Moreno y Fabianesi ocupó el lugar de Pozo en el arco y se fue sin goles en contra. Fue 2-1 y eliminación para Colón, que en la fase previa había eliminado a Racing.

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